psicomotricidad infantil

La psicomotricidad ocupa un lugar importante en la educación infantil, ya que está totalmente demostrado que, sobre todo en la primera infancia, hay una gran interdependencia en los desarrollos motores, afectivos e intelectuales.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Trastornos del desarrollo psicomotor

Los trastornos del desarrollo psicomotor son muy difíciles de definir. Reflejan siempre alteraciones en las que se ven afectados varios aspectos del desarrollo del niño; de ahí la importancia de intervenir cuanto antes, pues el trastorno puede ir repercutiendo negativamente en otras áreas del niño, agravando y comprometiendo el desarrollo del niño.

Podemos decir que, de modo general, los trastornos psicomotrices están muy ligados al mundo afectivo de la persona; de ahí, que en la valoración se deba contemplar la globalidad del individuo.

El psicomotricista, como finalidad del tratamiento, buscará que el niño consiga un mayor dominio sobre su propio cuerpo y, por tanto que logre más autonomía; el trabajo terapéutico se hará incidiendo tanto sobre el propio cuerpo como sobre las relaciones que éste establece con el entorno.

Las manifestaciones de cada trastorno son muy individuales de cada caso, pese a caracterizarse por unos rasgos básicos comunes.

Un examen profundo y completo es básico para detectar las deficiencias y trabajar sobre ellas.


DEBILIDAD MOTRIZ

Básicamente, estos niños siempre presentan tres características:

- torpeza de movimientos (movimientos pobres y dificultad en su realización).
- paratonía: el niño no puede relajar el tono de sus músculos de forma voluntaria; incluso en vez de relajarlos, los contrae exageradamente. Este rasgo es el más característico de este trastorno.
- sincinesias

A veces, también presentan inestabilidad motriz, tics, tartamudeo,...
Este trastorno afecta a diferentes áreas del niño: al afectivo, la sensorial, al psíquico y al motor,
Será muy importante realizar un buen diagnóstico que discrimine si el niño sufre una "debilidad motriz" o se trata de otro trastorno psicomotor, para enfocar correctamente el tratamiento o reeducación.


INESTABILIDAD MOTRIZ

El niño con inestabilidad motriz es incapaz de inhibir sus movimientos, así como la emotividad que va ligada a éstos.
Es incapaz de mantener un esfuerzo de forma constante; se muestra muy disperso.
Suele predominar la hiperactividad y las alteraciones en los movimientos de coordinación motriz. Hay una constante agitación motriz.
Suele tratarse de un niño problemático y mal adaptado escolarmente; presenta problemas de atención, de memoria y comprensión, así como trastornos perceptivos y de lenguaje; el propio fracaso escolar aumenta su desinterés por los aprendizajes. Ya hemos dicho anteriormente que se desencadena toda una secuencia de alteraciones que recaen a su vez sobre otras.


INHIBICION MOTRIZ

El niño inhibido motrizmente suele mostrarse tenso y pasivo.
Muestra como un temor a la relación con el otro, a la desaprobación, y ello le hace "no hacer", "inhibir" lo que serían los amplios movimientos corporales que le harían demasiado "visible".


RETRASOS DE MADURACION

Se valorará en relación al desarrollo motor de un niño normal o estándar; pero también deberán valorarse otros factores (además del psicomotor), afectados por esta "dinámica madurativa".
Probablemente, encontraremos también como características de este retraso un niño con inmadurez afectiva, actitud infantil y regresiva, dependencia, pasividad,...


DISARMONIAS TONICO-MOTORAS

Nos referimos a alteraciones en el tono: hay una mala regularización del mismo.
Puede darse en individuos con un buen nivel motor. Tienen que ver con las variaciones afectivas, con las emociones.
Algunas de ellas son:

- PARATONIA: el individuo no puede relajarse y el pretenderlo aumenta más su rigidez.
- SINCINESIAS: son movimientos que se realizan de forma involuntaria, al contraerse un grupo de músculos, al realizar otro movimiento sobre el que centramos nuestra atención. Por ej., mientras el niño escribe saca la punta de la lengua. Tiene que ver con cierta inmadurez sobre el control del tono. Suele ser algo normal hasta los 10-12 años, edad en la que van desapareciendo. Por sí mismas no son un trastorno, sino que suelen formar parte de algún otro problema.


TRASTORNOS DEL ESQUEMA CORPORAL

En estos trastornos se diferencian dos grupos:
- los trastornos referentes al "conocimiento y representación mental del propio cuerpo"
- los trastornos referidos a la "utilización del cuerpo" (de la orientación en el propio cuerpo y, desde éste, del espacio exterior; y de una inadecuada utilización del mismo en su relación con el entorno). Es donde se encuentran la mayoría de los problemas. Los orígenes de éstos pueden encontrarse en esas primeras relaciones afectivas del niño con su entorno; ello demuestra, una vez más, la estrecha relación entre la afectividad y la construcción del esquema corporal.
Dentro de este grupo de trastornos, encontramos :

- ASOMATOGNOSIA: el sujeto es incapaz de reconocer y nombrar en su cuerpo alguna de sus partes. Suele esconder alguna lesión neurológica. La Agnosia digital es la más frecuente en los niños: éste no es capaz de reconocer, mostrar ni nombrar los distintos dedos de la mano propia o de otra persona. Suelen haber otras alteraciones motrices acompañando a ésta.

- TRASTORNOS DE LA LATERALIDAD: estos trastornos son, a su vez, causa de alteraciones en la estructuración espacial y, por tanto, en la lectoescritura (y, de ahí, al fracaso escolar). Los más frecuentes son:
- Zurdería contrariada, aquellos niños que siendo su lado izquierdo el dominante, por influencias sociales pasa a encubrirse con una falsa dominancia diestra. La zurdería en sí no es un trastorno; sí el imponer al niño la lateralidad no dominante para él.
- Ambidextrismo: el niño utiliza indistintamente los dos lados de su cuerpo para realizar cosas; también origina serios trastornos espaciales en el niño y en sus aprendizajes.

APRAXIAS INFANTILES

El niño que presenta una apraxia conoce el movimiento que ha de hacer, pero no es capaz de realizarlo correctamente. Se trata de un trastorno psicomotor y neurológico.
Existen muchos tipos de apraxias, y reciben nombre en función de la localización de su incapacidad:

- APRAXIA IDEATORIA: en este caso, para el niño resulta imposible "conceptualizar" ese movimiento.
- APRAXIA DE REALIZACIONES MOTORAS: al niño le resulta imposible ejecutar determinado movimiento, previamente elaborado. No hay trastorno del esquema corporal. Se observan movimientos lentos, falta de coordinación,....
- APRAXIA CONSTRUCTIVA: incapacidad de copiar imágenes o figuras geométricas. Suele haber una mala lateralidad de fondo.
- APRAXIA ESPECIALIZADA: sólo afecta al movimiento realizado con determinada parte del cuerpo:
- APRAXIA FACIAL: referente a la musculatura de la cara)
- APRAXIA POSTURAL: referente a la incapacidad de realizar ciertas coordinaciones motrices)
- APRAXIA VERBAL (el sujeto comprende la orden que se le da, pero motrizmente es incapaz de realizarla).
- PLANOTOPOCINESIAS Y CINESIAS ESPACIALES: el niño muestra gran dificultad en imitar gestos, por muy simples que éstos sean, ya que ha perdido los puntos de referencia fundamentales (de arriba-abajo, derecha-izquierda,...). El esquema corporal está muy desorganizado.
- Lateralidad cruzada: también origina problemas de organización corporal. Cuando el niño no tiene una lateralidad claramente definida, hay que ayudar a resolverlo en algún sentido.

DISPRAXIAS INFANTILES

Se trata de apraxias leves. Dentro de las dispraxias hay también diversos grados de afectación.
El niño "dispráxico" tiene una falta de organización del movimiento.
Suele confundirse, a veces, con la "debilidad motriz"; de ello depende un buen diagnóstico.
No hay lesión neurológica.
Las áreas que sufren más alteraciones son la del esquema corporal y la orientación témporo-espacial.
Aunque el lenguaje suele no estar afectado, el niño con dispraxia presenta fracaso escolar, pues la escritura es de las áreas más afectadas.


TICS

Son movimientos repentinos, absurdos e involuntarios que afectan a un pequeño grupo de músculos y que se repiten a intervalos. Generalmente, no tienen como causa ninguna lesión de tipo neurológico.
Desaparecen durante el sueño.
Suelen aparecer entre los 6 y los 8 años y muchas veces lo hacen en la pubertad.
Hay mucha variabilidad. Suelen parecerse a gestos utilizados comúnmente.
Pueden clasificarse según la parte del cuerpo en al que se localiza:
- tics faciales (son los más frecuentes)
- tics de la cabeza y cuello
- tics del tronco y de los miembros
- tics respiratorios (resoplidos, aspiraciones,...)
- tics fonatorios (gruñir,...)
- .....
Una persona puede tener un solo tic o varios; en este último caso suelen realizarse siempre en el mismo orden; también hay quien los hace simultáneamente.
Aunque pueden ser controlados voluntariamente durante determinado tiempo, factores como la presencia de otras personas, las situaciones de estrés emocional,... tienden a desencadenarlo y/o aumentarlo.
El tratamiento aplicado deberá adaptarse a la personalidad del niño; a partir de ello, el especialista infantil determinará si es conveniente prescribir medicación, realizar un tratamiento psicomotriz, entrar en psicoterapia, un tratamiento conductual o una combinación de ellas.
Asimismo se orientará a la familia para que proceda a ayudar al niño de la forma más conveniente, ya que el medio familiar en el que se desenvuelve un niño con tics suele ser tenso y lleno de hábitos perfeccionistas. La familia deberá evitar "estar encima" del niño cada vez que haga el tic y, sobre todo, no culpabilizarlo ni reprimirlo.

Técnicas de relajación

En las actividades de Psicomotricidad educativa, se introducen momentos de descanso, de vuelta a la calma, que a veces se llaman de relajación.


En las etapas de infantil y primaria no es habitual realizar una técnica de relajación para el grupo de niños y niñas. Lo que se hace es utilizar los recursos del ambiente:




  • Luz tenue, difusa, lo que se consigue bajando las persianas, pero jamás debe estar completamente oscuro.


  • Cuidar la temperatura, sobre todo tapar a los niños si hace mucho frío, colocar colchonetas o aislantes, etc.
    Si hay frío o incomodidad, es imposible relajarse.


  • Utilizar música suave, lenta y sin ritmo.


  • La voz es un recurso fundamental y debe emplearse con un tono más bajo y un ritmo más lento que el habitual. Repetir las instrucciones variando la estructura de la frase para garantizar que todos los alumnos lo han comprendido.


  • Valerse de las imágenes verbales para ayudar a la asociación de ideas y sentimientos agradables. Lenguaje poético y utilización del cuerpo para relajar.



El desarrollo psicomotor de los niños

martes, 17 de marzo de 2009

libros de psicomotricidad

Si os interesa en profundidad esta rama importantísima de la educación del niño en sus edades más tempranas, a continuación os recomiendo una serie de libros donde se hace hincapié, de forma más detallada, en todos los aspectos que engloba la psicomotricidad infantil:





SUGRAÑES, E.; ANGEL, M.A. (2007). La educación psicomotriz (3-8 años). Cuerpo, movimiento, percepción, afectividad: una propuesta teórico-práctica. Barcelona: Graó.Web: www.grao.com



DA FONSECA, V. (2006). Psicomotricidad. Paradigmas del estudio del cuerpo y de la motricidad humana. Sevilla: Trillas.E-mail: info@trillaseduforma.com; Web: www.trillaseduforma.com

MUNIÁIN, J.L. (2006). Manual de Educación Psicomotriz para educadores creativos. Psicomotricidad de Integración. Barcelona: edición propia.E-mail: yacunapo@yahoo.es

RIGAL, R. (2006). Educación motriz y educación psicomotriz en Preescolar y Primaria.
Barcelona: INDE.E-mail: editorial@inde.com




TOMAS, J. et al. (2005). Psicomotricidad y reeducación. Fundamentos, diagnóstico, reeducación psicomotriz y de lecto-escritura. Estimulación psicomotriz. Barcelona: Laertes.Web: www.laertes.es





CALMELS, D. (2003). ¿Qué es la Psicomotricidad? Los trastornos psicomotores y la práctica psicomotriz. Nociones Generales. Buenos Aires: Lumen. E-mail: editorial@lumen.com.ar; Web: www.lumen.com.ar

SUÁREZ RIAÑO, B. (2002). Estrategias Psicomotoras. México: Limusa Noriega Editores. E-mail: limusa@noriega.com.mx

ZAPATA, O.A. (2001). La psicomotricidad y el niño en la etapa preescolar. México: Trillas. Web: www.trillas.com.mx

Grupo A.E.M.E.I. (2001). Juegos para el desarrollo de las habilidades motrices en Educación Infantil. Málaga: Aljibe. E-mail: aljibe@vnet.es

ARNAIZ, P.; RABADÁN, M.; VIVES, I. (2001). La psicomotricidad en la escuela: una práctica preventiva y educativa. Málaga: Aljibe. E-mail: aljibe@vnet.es

JUSTO, E. (2000). Desarrollo Psicomotor en Educación Infantil. Bases para la intervención en psicomotricidad. Almería: Publicaciones de la Universidad. E-mail: publicac@ual.es

BOTTINI, P. (comp.) (2000). Psicomotricidad: prácticas y conceptos. Madrid/Buenos Aires: Miño y Dávila. E-mail: mydavila@teleline.es; minoydavila@infovia.com.ar

LINARES, P.L.; ARRÁEZ, J.M. (1999): Motricidad y necesidades especiales. Granada: AEMNE.

LLORCA LLINARES, M; VEGA NAVARRO, A. (1998): Psicomotricidad y globalización del curriculum en Educación Infantil. Málaga: Aljibe.

GÓMEZ TOLÓN, J. (1997) Rehabilitación psicomotriz en los trastornos de aprendizaje. Zaragoza: Mira.

SÁNCHEZ ASÍN, A. (1996) Fundamentos biológicos de la Educación. Bases para la intervención psicomotriz. Barcelona: EUB.



GARCÍA NÚÑEZ, J.A.; BERRUEZO, P.P. (1994). Psicomotricidad y Educación Infantil. Madrid: CEPE.





GARCÍA NÚÑEZ, J.A.; FERNÁNDEZ VIDAL, F. (1994). Juego y Psicomotricidad. Madrid: CEPE.

MORAL SÁNCHEZ, A. (1994). Aprendizaje y desarrollo motor. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá.

psicomotricidad acuática

La natación es considerada como una actividad ideal para los más chiquitos que habitualmente están restringidos a la cuna, los paseos en cochecito y algunos juegos. La razón de esta propuesta es que los rasgos más valorados son la adecuada estimulación que los bebés reciben desde el punto de vista de los afectos, de lo emocional y de las relaciones sociales de la primera infancia. Por eso se considera a la natación una actividad adecuada porque respeta la evolución psicomotriz del niño en sus distintas edades.
  • Hay más facilidad para la enseñanza y aprendizaje de la natación.

Los bebés menores de un año se adaptan al agua más rápidamente que los niños mayores. El miedo al agua se adquiere conforme el niño va creciendo; mientras más tiempo esté apartado del agua, probablemente desarrollará sentimientos de desconfianza y hasta fobia, que posteriormente dificultarán en muchos de los casos, el aprendizaje de la natación.



  • Favorece el desarrollo físico.
Los bebés pueden ejercitar más sus músculos en el agua debido a que están menos restringidos por la gravedad, lo cual conlleva a un incremento paulatino en su fuerza gracias a la actividad física dentro de la pileta, que a menudo se manifiesta en estos pequeños, cuando los mismos desarrollan tempranamente ciertas habilidades psicomotrices tales como gatear, caminar, trepar, etc.La natación mejora la condición cardiovascular de los bebés y aunque esta tiene un desarrollo mínimo en el mejoramiento de su resistencia, la natación tiene grandes efectos benéficos.El agua ayuda a mejorar la coordinación y el balance, forzando a los bebés a dominar diversos movimientos dentro de este medio para mantener el equilibrio, situación que les permite orientarse perfectamente en el espacio.El agua a una temperatura agradable de 31ºC combinada con ejercicios suaves, relaja los músculos, estimula su apetito, y por lo general comen y duermen mejor, siendo en consecuencia, niños con mejor carácter y comportamiento.
  • Favorece el desarrollo social.


Para su bebé el instructor no será una autoridad, sino un amigo con quien se podrá comunicar fácilmente.


La convivencia en la pileta con otros niños le ayudan a relacionarse mejor, además de que aprende a compartir y realizar actividades junto a otras personas.El niño adquiere mas confianza para comunicarse y desarrollarse en grupo, ya que estará en constante contacto con instructores y niños.
  • A nadar se aprende jugando.

Quizás sea la magia del juego, la responsable directa del aprendizaje temprano de la natación. Mientras el niño no ha alcanzado la madurez necesaria para jugar con otras actividades o deportes, el agua se presenta fácilmente abordable. El agua no golpea, mantiene el peso del bebé, le procura desplazamientos que son imposibles en tierra firme, le proporciona oportunidad para reconocer su cuerpo, el espacio y los objetos. Verdaderamente, aprender a nadar jugando, abre las puertas del maravilloso mundo del agua.
Los beneficios de la natación para bebés son innumerables y trascienden la natación. Desde el punto de vista social, es la primera propuesta sistemática que recibe, donde interviene un maestro y hay padres que comparten la misma, aunque sea el lugar físico. El beneficio desde el ángulo psicomotriz, es que el agua da posibilidades de movimiento que no proporciona el ámbito terrestre. Esto hace que el bebé experimente un sin número de experiencias que enriquecerán sensiblemente motricidad. Desde el punto de vista fisiológico favorece el acrecentamiento del aparato cardio- respiratorio y colabora en el desarrollo del aparato ósteo-muscular. Por último desde el aspecto psicológico, el niño aprende a conocer el agua, un medio que le es habitual. El dominio paulatino de este nuevo ámbito le va dando seguridad e independencia, pero una independencia responsable que le va ayudando a adquirir una cabal noción de sus posibilidades y limitaciones.






Por último hay un beneficio, que sin dudas es el más importante, y es la alegría y el placer que proporciona esta actividad cuando es adecudamente abordada.

jueves, 12 de marzo de 2009

material para psicomotricidad

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Anteriormente hemos podido comprobar que existen diferentes tipos de material que podemos aplicar en las sesiones de psicomotricidad.
En el video que os mostramos a continuación podemos observar una de las muchas maneras de utilizar dicho material:



video

ejercicios de psicomotricidad

¿QUÉ SON Y CÓMO REALIZARLOS?


La psicomotricidad se refiere al control del propio cuerpo, bien al
control de piernas, brazos, cabeza y tronco (psicomotricidad gruesa) o
al control de manos y dedos (psicomotricidad fina).


- La psicomotricidad está muy relacionada con el nivel de maduración del
niño. Pero en ocasiones es necesario ejercitarla para que se desarrolle.

- Presentamos una lista de ejercicios para estimular aquellos aspectos de
la psicomotricidad que sean necesarios, por tanto deben realizarse
aquellos que el profesional (orientador, pediatra, tutor...) haya
aconsejado.

- Estos ejercicios no están pensados para niños con trastornos físicos
mayores (por ejemplo, niños con parálisis cerebral), ya que estos niños
necesitan una rehabilitación más concreta y realizada por un
profesional. Están previstos más bien para niños que necesitan
estimular o ejercitar su psicomotricidad y que pueden realizarse por
los padres.

- Para realizarlos, los padres deben cumplirse dos normas básicas:

1º. SEGURIDAD:
 Que los ejercicios no supongan un peligro para el niño, por
ejemplo, un niño que anda con mucha dificultad, puede ser
peligroso que baje escaleras sólo.
 Transmitirle seguridad cuando haga los ejercicios: a veces,
demasiada protección transmite inseguridad.

2º. GRADUAL:
 De más ayuda de los padres, a menos ayuda; y de menos
dificultad a mayor dificultad. Por ejemplo, si hacemos el
ejercicio de recibir objetos: le lanzaremos la pelota muy
próximos y poco a poco nos iremos alejando más. O le
ayudamos a bajar escalones cogidos de la mano y poco a
poco lo vamos soltando.

- Debemos plantear los ejercicios como un juego, en el que pueden
participar también los hermanos.

- Las sesiones deberían ser diarias, durante 15 minutos de tiempo como mínimo.


EJERCICIOS DE PSICOMOTRICIDAD GRUESA

COORDINACIÓN DE PIES
  1. Subir escaleras: sujeto a la baranda y luego suelto.
  2. Bajar escaleras: sujeto a la baranda y luego suelto.
  3. Andar de puntillas.
  4. Saltar con los dos pies, cayendo en el mismo lugar.
  5. Andar sobre una línea recta manteniendo el
    equilibrio: se puede pintar con tiza un camino
    haciéndolo cada vez más sinuoso y estrecho.
  6. Caminar marcha atrás manteniendo el equilibrio.
  7. Andar sobre un bordillo manteniendo el equilibrio.
  8. Saltar de baldosa en baldosa.
  9. Andar por baldosas de dos colores (en damero)
    pisando sólo un color.
  10. Sostenerse sobre el pie derecho manteniendo el
    equilibrio. Después sobre el izquierdo.
  11. Pasar un “circuito”, realizado en el que hay que
    andar, saltar, pasar a gatas, dar una voltereta...

    COORDINACIÓN DE BRAZOS
    
  12. Botar una pelota.
  13. Lanzar un objeto (una pelota) a otro: con las dos
    manos y luego con una mano (derecha e izquierda).
  14. Recibir un objeto (una pelota, una bolsa de tela) con
    las dos manos y luego con una mano (derecha e
    izquierda).
  15. Jugar a hacer blanco sobre objetos con una pelota o
    bolsa de tela; por ejemplo, jugar a los bolos.

OTROS JUEGOS

  • Casi todos los juegos al aire libre.
  • Deportes en equipo o individuales: bici, patinete,
    raquetas...
  • Juegos tradicionales.
EJERCICIOS DE PSICOMOTRICIDAD FINA
  1. Adivinar objetos con los ojos tapados, solo con el tacto.
  2. Apretar con fuerza una pelotita en la mano.
  3. Reproducir construcciones realizadas con bloques.
  4. Abrir y cerrar tarros o botellas.
  5. Modelar con arcilla o con plastilina.
  6. Meter cuentas en una cuerda o cinta.
  7. Recoger objetos pequeños (botones, fichas, garbanzos) con los
    dedos guardándolos en la mano.
  8. Pasar páginas de un libro, una a una.
  9. Trocear papeles: cada vez más pequeños.
  10. Hacer bolitas de papel o de plastilina.
  11. Aplastar bolitas de papel o de plastilina.
  12. Pulsar teclas con todos los dedos.
  13. Adivinar qué dedos te toco: con los ojos tapados, pasamos un lápiz
    un dedo y adivina cuál es. Luego por dos dedos y así en
    aumento.
  14. Dibujar en una hoja una especie de carretera y cortar con las
    tijeras por el centro.
  15. Recortar con tijeras.
  16. Pasar un lápiz con una cinta atada por agujeros hechos en cartón,
    si estuviera cosiendo.
  17. Colorear: con pintura de dedos, con ceras, rotuladores gruesos o
    lápices si es capaz.
  18. Dibujar figuras uniendo puntos marcados.
  19. OTROS JUEGOS: Construcciones, pianos musicales, xilófonos,
    puzzles, ensartables...